La Ciudad Sagrada de Caral en Perú
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[desconocido]
Arquitectura: Diseño y Componentes
Los rasgos que presenta Caral revelan una complejidad en el uso del espacio, en el diseño arquitectónico y en su labor constructiva: Una extensión de más de 65 has, con edificaciones distribuidas siguiendo un patrón determinado; con la presencia de seis volúmenes piramidales mayores, además de otras construcciones monumentales menores, de cinco diferentes tamaños, y todas ellas con su particular grupo de estructuras auxiliares, así como de conjuntos residenciales, igualmente, de variada dimensión, tecnología y material constructivo.
Esta complejidad reflejaria, por un lado, los diferentes status de los habitantes de Caral, derivados de una civilización social estratificada en clases, con su elite gobernante y su población de soporte, dependiente de la productividad de un determinado territorio. Y, por otra parte, la organización política alcanzada por la sociedad del valle de Supe durante el arcaico tardio, propia de una formación estatal prístina que, por primera vez, integraba cultural y políticamente a varias comunidades, aprovechando el excedente productivo de ellas y su mano de obra, a cambio de un conjunto de bienes y servicios.
A través de los varios siglos de ocupación de la ciudad de Caral, sus conductores desarrollaron un programa permanente de remodelación de las edificaciones. La innovación de las estructuras que se tornaron mas complejas, implicaba experiencia y conocimiento en ciencias exactas y predictivas, en aritmética, geometría, astronomía; lo que a su vez reflejaría un mayor desarrollo social y cultural.
Las Pirámides, hechas con estructuras de plataformas, plazas circulares y el anfiteatro, fueron resaltados en sus diseños por la presencia de monolitos, frisos, nichos y pinturas de varios colores. El uso del espacio y la dirección del transito fueron formalmente controlados por pasadizos, vanos, mochetas, escaleras etc.
El interés por la obra arquitectónica se plasmó no solamente en los edificios públicos, sino también en las construcciones residenciales, las diversas unidades de vivienda, aunque destinadas a un fin cotidiano, presentan finos acabados.
Para la sociedad de Supe, Caral habría sido una ciudad sagrada, con rol protagónico en la vida y en las actividades económicas, políticas y religiosas de la población de ese valle y de su área de influencia: la costa, sierra y selva, colindantes del área norcentral del Perú.