MCMENEM MACONDO
Artículo por
HORACIO EDUARDO RUIZ
La Argentina tuvo su Macondo sin necesidad de crear artificialmente un a nueva escritura.
El ex presidente Carlos Menem, un aventurero osado frecuentador de prostibularias relaciones yanquis y corrompido por un poder absoluto, creó un nuevo ámbito latinoamericano en un país que era otro, esencialmente europeo.
Mimetizado con los nuevos aires macondizó las estructuras vigentes y pasó a ser el nuevo Rey de las hamburguesas y de los lobbies. Construyó un ser nacional alejado de sus raíces, moralmente decadente y espiritualmente degradado. Hijo putativo de los Buendía, dejó al país en llamas, un verdadero páramo rulfiano expoliado a más no poder y con sus raíces agotadas.
De dinastía oscura, el Rey impuso las órdenes maquiavélicas de los de afuera, alejando la Patria de la tierra y acercando el Infierno a las orillas del Plata. Henchido de vanidad, como un espíritu que aun no completó su venganza en este mundo, llega por más. Apatía y conveniencia marcan su fácil itinerario, una danza macabra se cierne, como otrora, en las lánguidas aguas aleonadas que supieron de verdaderos combatientes, eso sí, patriotas y realistas. Su sueño debe ser interrumpido si pretendemos vislumbrar una lucecita de esperanza.