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La Redvista Electrónica de Cultura Latinoamericana en Canadá Los Tesoros Culturales del Mundo Hispanohablante |
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La migración africana a México, desde la época d ela conquista y la continua inmigración cubana durante los últimos diez años ha generado el aumento de las prácticas religiosas afrocubanas tales como la santería. Esto es notorio cuando se recorren lugares como el mercado de Sonora, donde las imágenes de santos católicos, como la virgen mexicana de San Juan de los Lagos, se han convertido en orisha, estableciendo así un triple sincretismo. Ante tal hecho, la antropóloga Yólotl González Torres, investigadora de la Dirección de Etnología y Antropología Social del INAH, elaboró un texto en el que reflexiona sobre la existencia de evidencias de la religión africana en México, resultado de la penetración de diversos grupos africanos durante la conquista española. La autora explica que la presencia de lo que se conoce como la tercera raíz, de los esclavos de África que llegaron a América desde el siglo XVI, es palpable en lugares de Guerrero, Veracruz y Campeche. Se dice que cuando Hernán Cortés desembarcó en las costas mexicanas en 1519 traía seis esclavos negros y una mulata. Veinte años después contrató al esclavista Lomelín para que proveyera 500 esclavos, con lo cual se empezó a sustituir la mano de obra indígena perdida durante las guerras de conquista. De acuerdo con Yólotl González, al principio sólo entraron esclavos africanos andinos convertidos al cristianismo; pero luego se permitió la introducción de los "bozales", hombres negros que se clasificaban de acuerdo con su procedencia, a pesar de profesar la fe islámica. Sin embargo, debido a las numerosas rebeliones, se recomendó la entrada sólo de aquellos grupos caracterizados por ser sumisos. Según los especialistas, la mayor parte de los africanos de América era de origen bantú y provenía de la costa de Guinea, y los sudaneses, del área congolesa. Posteriormente, por su ubicación, Campeche se convirtió en un centro exportador de esclavos hasta 1713, cuando se puso fin a su introducción masiva. En 1817, España, Inglaterra e Irlanda firmaron el Tratado de la Abolición del Tráfico de Negros. Los negros criollos, que nacieron de padres esclavos de España, Portugal o alguna de sus colonias, produjeron el mestizaje entre las tres razas: europea, africana e indígena. Ello originó castas jerárquicas: blancos, negros, indios, mulatos, pardos y zambaigos. Para el año 1571, la Santa Inquisición no podía juzgar a los indígenas por herejía, pero sí a los negros, a quienes trató más severamente, quizá por intereses políticos. Los delitos más frecuentes que se les atribuían eran la negación de la religión cristiana, blasfemias, brujerías, bigamia y violencia diversa. Pese a que en las prácticas de brujería no se detectaron métodos africanos sino indígenas y españoles, la ventriloquia fue condenada; porque se pensaba que era el Maligno el que hablaba a través de una persona, práctica que sí es utilizada por los africanos en sus curaciones, cuando entran en estado de trance. Los africanos introdujeron innovaciones en la medicina indígena, como el uso de la ventriloquia y las marionetas adivinatorias para el diagnóstico y pronóstico de las dolencias, explicó la especialista. Por lo tanto, las religiones africanas de los esclavos traídos a México desaparecieron al integrarse con las religiones prehispánicas y luego con el catolicismo popular. Sin embargo, existen restos de estas prácticas en canciones registradas en Campeche por Juan de la Cabada, en las que se menciona a unos orishas cubanos de origen yoruba, concluyó. 3.A través de la Dirección de Lingüística
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